Our Love Story
Nos conocimos en un campamento de la iglesia en 2019. Ella llegó tan bonita, con esos ojos verdes. Yo estaba tan nervioso que me sudaban las manos; ella me hablaba tan natural, tan efusiva, como si nos conociéramos de toda la vida.
Yo recuerdo que en ese campamento José no perdía oportunidad de molestarme. Cada vez que podía, me lanzaba una pelota de la alberca o me empujaba poquito al pasar… supongo que ya desde ahí quería llamar mi atención.
Cuando terminó el campamento, mi único pensamiento era volverla a ver. Y tuve suerte: su mejor amiga empezó a ir a la misma iglesia que yo, así que le pedí que la llevara. Y funcionó. Nuestros “encuentros casuales” se volvieron más frecuentes, primero como amigos… pero yo ya no quería quedarme ahí.
Empezaron siete años llenos de momentos inolvidables: risas (como cuando decorábamos el pino de la abuelita Tere y él aseguraba ser “experto”),



Aventuras (como cuando un tránsito nos paró por andar jugando carreritas en el Challenger en San Pedro), peleas (él todavía recuerda cuando lo empujé a un charco en Bioparque).
La propuesta ...Ese día fue una montaña rusa. Estaba tan nervioso —como siempre que se trata de ella— que cuando me hincé, no recuerdo qué le dije… ni qué me respondió. Pero por suerte existe un video donde se escucha clarito el “sí”, jajaja.








Hoy estamos emocionados y con un poquito de miedo por comenzar esta nueva etapa. Para quienes no lo saben, hemos tenido una relación a distancia; aunque nos vemos cada 15 días, a veces más, a veces menos, esta nueva vida juntos nos emociona y nos reta.
Amamos que ahora formen parte de nuestra historia, poder compartir este capitulo con todos ustedes.



